Bienvenidos

Noviembre 1st, 2007
Bienvenidos a este rincón donde podremos comentar nuestras experiencias en Tailandia. Este es un espacio donde iré comentando cada día de nuestro circuito y estos comentarios podrán verse a través de un calendario. Pinchando sobre el día que deseas ver, aparecerán mis entradas y vosotros podéis comentarlas y crear las vuestras propias.

Llegada a Bangkok

Octubre 19th, 2007
Tras bajar del avión nos dirigimos al departamento de inmigración, donde tomaron y sellaron nuestros pasaportes al cabo de más de cuarenta y cinco minutos de cola y una muy mala gestión por parte de las autoridades tailandesas. Una vez recogido el equipaje encontramos a nuestra guía Opá, que nos acompañó, junto con más viajeros, desde el aeropuerto hasta hotel para tener una charla con Leire, que era nuestro contacto con el touroperador en Bangkok.
Opá, nuestra primera guía.
A eso de las 10:15 horas aún no teníamos asignada la habitación en el hotel Montien y ya teníamos una excursión programada para las once de la mañana. En cuanto tuvimos llave en mano nos relajamos y pudimos contemplar y admirar el hotel y su servicio. Lamento no haber tomado una foto con el mozo - de más de cuarenta años - que atendía la entrada del hotel, recibiendo vehículos y abriendo puertas, ataviado por completo con un traje de seda salvaje compuesto de chaqueta tres cuartos y pantalón de tipo pirata que dejaba mostrar unas impolutas medias blancas y unos relucientes zapatos negros. Llevaba también un sombrero rígido, más propio de la guardia de un palacio que de un hotel. Un detalle que el Hotel Montien Bangkok tuvo con nosotros

El lobby del Hotel Montien Bangkok

Más de 12 horas de vuelo

Octubre 18th, 2007
Lo primero que nos llamó la atención del avión - aparte de su tamaño (Boeing 747) - fue la decoración interior - que ya quisieran Iberia, Aireuropa y Spanair - y lo bonitos que eran los uniformes de las azafatas, con colores brillantes en sedas naturales… En el avión de la Thay - Un boeing 747
Despegamos a las 14:05 y por megafonía nos informaron de que en breves instantes servirían una comida caliente a base de ensalada de patatas al pesto con salmón ahumado, fruta fresca, buey al curry ‘Kiew Wan’ con arroz tailandés ‘Hom Mali’ al vapor y verduras cocinadas del mismo modo. En el avión
La comida resultó ser muy picante, pero ambos lo preferimos a la lasagna de verduras que había de segunda opción. Todo ello acompañado de panecillos calientes, crema de queso (Kiri), galletas saladas y mantequilla. De postre, tarta de chocolate Sacher y doble café, ya que me tomé el de Cristina - bueno, el café, la fruta fresca, las verduras que acompañaban el buey con arroz y la mitad de su postre.
Nos sirvieron bebida generosamente, ya fueran refrescos, vinos o combinados con alcohol (que no tomamos). Supusimos que se debía a que, de esta forma, el trayecto de más de doce horas de vuelo sería más llevadero.
Como sobremesa unas cuantas películas alternando con la información del GPS del avión, del que saqué datos interesantes como que tomamos una altura máxima de 41.000 pies, que en algunos tramos hemos viajado a una velocidad de más de 600 millas por hora con una temperatura de -65ºF y que la distancia del trayecto contaba con más de 6.800 millas.

Allá que vamos

Octubre 18th, 2007

Salimos de Algorta al aeropuerto en taxi para tomar el vuelo de Bilbao a Mardid a las 10:00h. Nos salió un vuelo la mar de tranquilo.
Una vez en Madrid tardamos mucho en recoger el equipaje debido a la tardanza de los operarios al descargar, cosa que nos hizo poner un tanto nerviosos ante la aproximación de la hora límite de facturación en la terminal T1 para ir a Bangkok.
En cuanto cogimos el equipaje volamos hasta el bus que nos llevaría a la T1 en unos diez minutos - lo que hace pensar en lo grande que es el aeropuerto.
Encontramos los mostradores de facturación de la Thai Airways llenos de gente y, nada más empezar la cola, un grupo de jubilados con el mismo destino y avión comienzan a hacer de las suyas elevando la voz y tratando de colarse por su cara bonita.
Afortunadamente, una cosa es el respeto a la tercera edad y otra muy distinta es que nos tomen por tontos y se aprovechen de uno, por lo que la gente hizo piña, los pusimos en su sitio - muy respetuosamente, claro - y tuvieron que aguantarse volviendo todo a la normalidad.
Pensamos que teníamos tiempo suficiente para embarcar, unos veinticinco minutos, hasta que nos informaron de que la puerta de embarque se encuentra a unos quince minutos caminando y cambiando de edificio, así que optamos por apretar el paso y así perder a los jubilados que nos pisarían los talones en breve.
Fue anecdótico ver que en la cola de embarque había un gran número de parejas jóvenes y de diferentes nacionalidades, algunas de ellas tan acarameladas como nosotros. Eso nos hizo pensar que, una vez en Tailandia, haríamos muchas excursiones con parejas de recien casados - y no íbamos desencaminados.